¡Sentirte Seguro!

Sentirte seguro y estar seguros no es lo mismo, la percepción que tenemos acerca de la seguridad nos puede ayudar a reducir riesgos.

 

Sentirte seguro y estar seguro no es lo mismo, un tema curioso e interesante que surge alrededor de la seguridad, es lo que nosotros podemos percibir como riesgo o no.

La percepción es la sumatoria de impresiones que tiene un sujeto de su entorno y que en su conjunto construyen una referencia aproximada de la realidad, de su realidad.

 

La sensación de seguridad es relativa

Este proceso es interno y personal,  en primer lugar, porque cada persona obtiene las impresiones que le permite su estado físico y mental, por lo que no todas las personas ubicadas en un mismo lugar y tiempo, perciben lo mismo.

Además esa percepción va a depender de nuestras experiencias previas, nuestro aprendizaje y la cultura que tenemos. 

Podemos definir la percepción del riesgo como la apreciación que posee cada persona sobre el nivel de riesgo que, a su criterio, existe en su entorno social.

Para construir la percepción de riesgo, cada individuo parte de sus experiencias,  luego asimila las experiencias de personas conocidas o de su entorno, seguidamente,  revisa el comportamiento del delito que ha sido difundido por los medios de comunicación y en las redes sociales.

 

Estar seguro no es igual a sentirte seguro

Es significativa la brecha existente entre los índices reales del delito  y los índices de la percepción del delito, que generalmente es muy superior a los primeros.

Podríamos decir que en una comunidad, el delito se visibiliza cuando comenzamos a sentirnos inseguros.  Es relevante para entender esto, el análisis de dos situaciones extremas.

En los sectores (sean populares o no) en los que tienen su residencia los cabecillas de bandas delictivas, no se registran hechos delictivos, mientras más violento es el delincuente, mayor seguridad disfrutan las familias que viven en su comunidad.

 En éstas localidades el delito no existe.  Sin embargo, las personas de los barrios o ciudades vecinas temen acercarse o transitar por esas  localidades, su percepción es que son muy peligrosas.

En el otro extremo, podemos encontrar zonas de clase media alta y muy alta, en los cuales los índices delictivos son muy altos y sin embargo, las personas,  de toda la ciudad, se trasladan a esas locaciones para disfrutar de sus espacios sintiéndose seguros.

En todo caso,  la seguridad de tu patrimonio puede estar expuesto a  riesgo todos los días, por lo que sentirnos seguros no es suficiente, y se hace sumamente necesario implementar estrategias reales para tu sistema de seguridad. 

 

La percepción del riesgo y el plan de seguridad

La percepción del riesgo se encuentra en la cima  de los elementos constitutivos del plan  de seguridad, es allí donde hay que cambiar el juego.

Cualquier iniciativa por pequeña y modesta que sea, debe asegurarse de generar un cambio en la percepción del riesgo que tienen las personas.  

De lo contrario, las inversiones que se realicen para prevenir y erradicar el delito no se traducirán en paz y calidad de vida.

El objetivo general de todo Plan de Seguridad es devolverle la tranquilidad a los miembros de una comunidad y la tranquilidad es un estado mental, que se alcanza a través de la percepción del riesgo.

 

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